Una comedia romántica estelarizada por Hugh Grant y Drew Barrymore en la que un artista de los 80s lucha por mantenerse a flote 25 años después cuando ha sido completamente olvidado. Hugh Grant empersona a un tipo bonachón que se dedica ahora casi exclusivamente a eventos retro y graduaciones de mujeres que lo conocieron durante su etapa exitosa. Desesperado para seguir adelante, le llega una propuesta de cantar una canción con la artista po del momento; su tarea: escribir una canción que a ella le agrade en una semana. Drew Barrymore es una antigua estudiante de letras que llega a sustituir a una ayudante de Hugh Grant y resulta que tiene talento para componer letra. Juntos buscarán escribir una canción que convenza a la artista joven y reviva la carrera de Hugh Grant. Al mismo tiempo protagonizarán una historia de amor muy típica al estilo de las comedias románticas.
Las actuaciones, sin ser espectaculares, resultan bastante buenas para el género de películas. Grant y Barrymore confirman que son de los mejores artistas tiernos y graciosos. El guión es bueno, y la película goza de bastantes escenas cómicas. La historia de amor también es afortunada, y aunque trillada y superficial, se siente bien hecha y sentimental. La clásica línea de "right" de Hugh Grant no puede faltar. La música del fime es buena, con ritmos pegajosos y adecuada a lo que se muestra en pantalla. En ocasiones la película se siente como una versión moderna de "Wedding Singer" en la que los personajes son amables y nobles.
Resulta divertido ver un supuesto video de los 80s en el que Hugh Grant canta uno de sus éxitos vestido a la moda y con las tonadas de la época. La película cumple con toda expectativa que se propone que es entretener, hacer reír y contar una historia melosa de amor. Por otra parte nada trascendente se muestra en la pelícla, una limitación un poco impuesta por el género. Sin ser un clásico, resulta una forma agradable para gastar un par de horas. Para el hombre que acompaña a su pareja, quizá le gane puntos para después obtener permiso de ir al estadio.
7/10
Sunday, March 25, 2007
Thursday, March 15, 2007
Des Leben der Anderen (La vida de otros)
Un palco de honor
Esta película que marca el debut de Florian Henckel von Donnersmarck como director es una obra maestra. La historia se sitúa en Alemania del este, cinco años antes de la caída de Berlín. El personaje principal, un miembro de la Stasi, (policía secreta) se dedica a descubrir quiénes están en contra del comunismo. Wiesler es asignado a obtener evidencia que confirme las sospechas de que el poeta Dreyman está en contra del comunismo. Wiesler, junto a su jefe buscan ascender puestos dentro de la jerarquía Alemana a través de lo que posiblemente encuentren para inculpar a Dreyman, uno de los pocos poetas que aún escribían, y que respetaba mucho, quizá de más y de manera hipócrita (de ahí las sospechas iniciales) al régimen alemán comunista.
Wiesler denuncia su primera sospecha a su superior desde un palco cuando fue invitado a ver una de las obras de teatro de Dreyman. A partir de ahí se montará un operativo para descubrir los verdaderos sentimientos de Dreyman. Wiesler es puesto a cargo de la operación "Lazlo" que consiste en poner micrófonos dentro del apartamento de Dreyman y escucharlo noche y día. De esta forma Wiesler se procura un palco con vista a la vida privada de Dreyman. El director nos da a la vez un lugar privilegiado para concer la monótona vida del policía Wiesler. La película resulta conmovedora al irse desenvolviendo los pormenores de la vida de Dreyman, espiado por Wiesler. Wiesler a su vez, observa la pasión con la que viven Dreyman y sus amigos, su vida amorosa, sus intereses artísticos, sus altibajos emocionales y descubre experiencias inexistentes en su propia vida. En los escenarios sucesivos de la película nos acostumbramos a ver el lado humano de los antagonistas, y vemos "La vida de otros". La historia en momentos puede ser algo lenta, pero los eventos importantes se desenvuelven de buena forma, y lo que se muestra es una historia con una fuerza impactante.
La dirección es bastante limpia y discreta, con pocos intentos de hacer experimentos en las tomas. La música es en su mayoría insrtumental y adecuada a la cinta. La única canción con voz resulta bastante agradable. Quizá lo único que puede achacarse a la película es la falta de una mayor versatiliidad en la dirección artística, y una mejor fotografía. Dicho esto, debe quedar claro que de ninguna forma pierde su fuerza la historia que se nos narra. Ulrich Mühe (Wiesler) actúa bastante bien, mostrando la frialdad, pero también la humanidad del personaje que encarna. Dreyman es actuado por Sebastian Koch (quien extrañamente se parece a Gómez Junco) y hace un papel muy decente. El resto de los personajes actúan todos muy bien y cumplen así para redondear el filme como uno de los mejores del año.
Al final vemos y escuchamos una fuerte voz de denuncia a favor de la libertad de expresión y el derecho a la vida privada. La pasión que se muestra a lo largo de la cinta transmite sentimientos fuertes, así como el contenido ideológico de fondo denuncia al pasado alemán. También se nos muestra la forma de operar de la Stasi que en su momento llegó a tener una cantidad elevadísima de miembros y de informantes comparado con la población "civil" que existía en Alemania. Las contradicciones en el amor, en el trabajo, en la búsqueda del poder y de la felicidad son puestas en escena y nosotros tenemos un palco para apreciarlas en dos horas.
9/10
Esta película que marca el debut de Florian Henckel von Donnersmarck como director es una obra maestra. La historia se sitúa en Alemania del este, cinco años antes de la caída de Berlín. El personaje principal, un miembro de la Stasi, (policía secreta) se dedica a descubrir quiénes están en contra del comunismo. Wiesler es asignado a obtener evidencia que confirme las sospechas de que el poeta Dreyman está en contra del comunismo. Wiesler, junto a su jefe buscan ascender puestos dentro de la jerarquía Alemana a través de lo que posiblemente encuentren para inculpar a Dreyman, uno de los pocos poetas que aún escribían, y que respetaba mucho, quizá de más y de manera hipócrita (de ahí las sospechas iniciales) al régimen alemán comunista.
Wiesler denuncia su primera sospecha a su superior desde un palco cuando fue invitado a ver una de las obras de teatro de Dreyman. A partir de ahí se montará un operativo para descubrir los verdaderos sentimientos de Dreyman. Wiesler es puesto a cargo de la operación "Lazlo" que consiste en poner micrófonos dentro del apartamento de Dreyman y escucharlo noche y día. De esta forma Wiesler se procura un palco con vista a la vida privada de Dreyman. El director nos da a la vez un lugar privilegiado para concer la monótona vida del policía Wiesler. La película resulta conmovedora al irse desenvolviendo los pormenores de la vida de Dreyman, espiado por Wiesler. Wiesler a su vez, observa la pasión con la que viven Dreyman y sus amigos, su vida amorosa, sus intereses artísticos, sus altibajos emocionales y descubre experiencias inexistentes en su propia vida. En los escenarios sucesivos de la película nos acostumbramos a ver el lado humano de los antagonistas, y vemos "La vida de otros". La historia en momentos puede ser algo lenta, pero los eventos importantes se desenvuelven de buena forma, y lo que se muestra es una historia con una fuerza impactante.
La dirección es bastante limpia y discreta, con pocos intentos de hacer experimentos en las tomas. La música es en su mayoría insrtumental y adecuada a la cinta. La única canción con voz resulta bastante agradable. Quizá lo único que puede achacarse a la película es la falta de una mayor versatiliidad en la dirección artística, y una mejor fotografía. Dicho esto, debe quedar claro que de ninguna forma pierde su fuerza la historia que se nos narra. Ulrich Mühe (Wiesler) actúa bastante bien, mostrando la frialdad, pero también la humanidad del personaje que encarna. Dreyman es actuado por Sebastian Koch (quien extrañamente se parece a Gómez Junco) y hace un papel muy decente. El resto de los personajes actúan todos muy bien y cumplen así para redondear el filme como uno de los mejores del año.
Al final vemos y escuchamos una fuerte voz de denuncia a favor de la libertad de expresión y el derecho a la vida privada. La pasión que se muestra a lo largo de la cinta transmite sentimientos fuertes, así como el contenido ideológico de fondo denuncia al pasado alemán. También se nos muestra la forma de operar de la Stasi que en su momento llegó a tener una cantidad elevadísima de miembros y de informantes comparado con la población "civil" que existía en Alemania. Las contradicciones en el amor, en el trabajo, en la búsqueda del poder y de la felicidad son puestas en escena y nosotros tenemos un palco para apreciarlas en dos horas.
9/10
Tuesday, March 6, 2007
The number 23
Un thriller obsesivo
El número 23 es una película de suspenso sobre un personaje que va desarrollando una obsesión por el número 23. Jim Carrey es una persona normal, acaso un poco aburrida, al inicio de la película. Las cosas comienzan a cambiar cuando su esposa le regala una novela que se encuentra en una librería de viejo que narra una historia muy similar a la de Jim Carrey. Éste se sorprende con algunas similitudes de su infancia y la vida del personaje de esta novela. Carrey comienza a sentirse el protagonista de la historia que está leyendo, y poco a poco va adquiriendo la obsesión por el número 23 que tiene el personaje ficticio.
La historia se desarrolla bien, y aunque para algunos, los giros pudieran parecer predecibles, pienso que la fórmula en general funciona. El personaje comienza a ver el número 23 en todas partes, en los letreros de la calle, en su dirección de casa, su cumpleaños, el número de letras de su nombre, y muchos otros lugares más. Por un buen rato durante el filme no se explica lo que implica la maldición del número 23 y la cantidad de coincidencias puede parecer innecesariamente larga. Personalmente, lo encontré adecuado, pues aunque de pronto se siente excesiva la cantidad de veces que el personaje encuentra el 23, creo que funciona para crear una atmósfera de paranoia. La película toma una trama un poco de suspenso/terror y se torna interesante justo en el límite antes de volverse desesperante. Al final resulta en una historia sólida y bien contada.
Dicho esto, conviene decir que no es una obra sin sus detalles. La dirección es quizá su punto más débil. Aunque bien filmada, para crear la atmósfera de suspenso, se abusa de un recurso de utilizar imágenes sobrecontrastadas, en las que los zonas oscuras chocan con áreas claras sobrexpuestas (y que por consecuencia se pierde todo el detalle de las tomas). Si bien esto funciona para dar un ambiente de terror, resulta débil como única técnica visual, por el exceso de su uso, y por la falta de otros complementos fílmicos. Un mayor énfasis en la música podría haber sido conveniente para crear un suspenso adecuado, y quizá una utilización más creativa de las superposiciones de lo que sucede en la novela (ficción), y la historia de la película (realidad). De pronto también se utiliza de más la narración "en off" de Jim Carrey cuando lee la novela, algo que puede cansar.
Sin embargo, el punto fuerte de la película es la buena actuación de Carrey, que refrenda su calidad como actor fuera de las comedias, así como las actuaciones de los personajes secundarios que son cumplidoras. Si bien el guión podría tener mejores frases, el argumento resulta agradable y convincente. La película al final resulta interesante y entretenida. La obsesión del personaje es contagiosa, pues al terminar la función, en mi celular constaté que eran las 20:03 (los ceros no cuentan, = 23), y que era el día 2 de marzo (2/3). Durante el camino de regreso a casa, forcé un poco las matemáticas y la lógica, pero encontré otro par de veintitreces.
7.5/10 ó 23/30.66
El número 23 es una película de suspenso sobre un personaje que va desarrollando una obsesión por el número 23. Jim Carrey es una persona normal, acaso un poco aburrida, al inicio de la película. Las cosas comienzan a cambiar cuando su esposa le regala una novela que se encuentra en una librería de viejo que narra una historia muy similar a la de Jim Carrey. Éste se sorprende con algunas similitudes de su infancia y la vida del personaje de esta novela. Carrey comienza a sentirse el protagonista de la historia que está leyendo, y poco a poco va adquiriendo la obsesión por el número 23 que tiene el personaje ficticio.
La historia se desarrolla bien, y aunque para algunos, los giros pudieran parecer predecibles, pienso que la fórmula en general funciona. El personaje comienza a ver el número 23 en todas partes, en los letreros de la calle, en su dirección de casa, su cumpleaños, el número de letras de su nombre, y muchos otros lugares más. Por un buen rato durante el filme no se explica lo que implica la maldición del número 23 y la cantidad de coincidencias puede parecer innecesariamente larga. Personalmente, lo encontré adecuado, pues aunque de pronto se siente excesiva la cantidad de veces que el personaje encuentra el 23, creo que funciona para crear una atmósfera de paranoia. La película toma una trama un poco de suspenso/terror y se torna interesante justo en el límite antes de volverse desesperante. Al final resulta en una historia sólida y bien contada.
Dicho esto, conviene decir que no es una obra sin sus detalles. La dirección es quizá su punto más débil. Aunque bien filmada, para crear la atmósfera de suspenso, se abusa de un recurso de utilizar imágenes sobrecontrastadas, en las que los zonas oscuras chocan con áreas claras sobrexpuestas (y que por consecuencia se pierde todo el detalle de las tomas). Si bien esto funciona para dar un ambiente de terror, resulta débil como única técnica visual, por el exceso de su uso, y por la falta de otros complementos fílmicos. Un mayor énfasis en la música podría haber sido conveniente para crear un suspenso adecuado, y quizá una utilización más creativa de las superposiciones de lo que sucede en la novela (ficción), y la historia de la película (realidad). De pronto también se utiliza de más la narración "en off" de Jim Carrey cuando lee la novela, algo que puede cansar.
Sin embargo, el punto fuerte de la película es la buena actuación de Carrey, que refrenda su calidad como actor fuera de las comedias, así como las actuaciones de los personajes secundarios que son cumplidoras. Si bien el guión podría tener mejores frases, el argumento resulta agradable y convincente. La película al final resulta interesante y entretenida. La obsesión del personaje es contagiosa, pues al terminar la función, en mi celular constaté que eran las 20:03 (los ceros no cuentan, = 23), y que era el día 2 de marzo (2/3). Durante el camino de regreso a casa, forcé un poco las matemáticas y la lógica, pero encontré otro par de veintitreces.
7.5/10 ó 23/30.66
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